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[ 2009-06-29 11:26:21 ]
No es un actor, ni un cantante famoso pero es sin duda la sensación del momento; quién no conozca a Jaime Hayón está totalmente "out". Es uno de los valores españoles del diseño
internacional y está en lo más alto. Su juventud y su aire desaliñado y bohemio no han sido impedimento para que este madrileño de 34 años se haya posicionado en primera fila del diseño. No hay nada que se le resista: muebles, zapatos, juguetes, baños...
Todo lo que toca con su magia lo convierte en algo entre el objeto de diseño y la pieza artística y se niega a etiquetarse, "me defino como Jaime Hayón, no creo en las categorías".
Considera que el talento consiste en mezclar las influencias para sacar una nueva receta. De este modo, inspirándose en cosas muy sencillas, en imágenes, consigue proyectar su mundo. Sus fuentes de inspiración: la naturaleza y la cultura en todas sus representaciones: Hollywood, el circo, el Sol, las razas, los mundos perdidos... todos ellos han sido reflejados en algún momento en alguna de sus obras.
Este amante de Jeff Koons, metió el pie en el arte de la mano de la cultura skate y los graffitis, estudió diseño industrial en Madrid y París y en 1997 se trasladó a Italia para formar parte del Fabrica, la academia de diseño y comunicación creada por Benetton, un laboratorio de creatividad aplicada donde Hayón reconoce haber aprendido mucho, sobre todo a reconocer la fuerza que puede tener la comunicación y a cómo aplicarla en distintos medios. Tras esto, comenzó su imparable carrera. Pasó de alumno a jefe del Departamento de Diseño y ocho años después, como un adolescente curioso, se independizó y lanzó sus primeras colecciones en solitario.
La primera vez que se pudo contemplar su singular obra fue en 2003, en Londres. "Mediterranean Digital Baroque" fue una exposición donde la atención se centraba sobre el surrealismo y las raíces de la creación. De ahí surgió el concepto que llevaba el mismo nombre y que se aplicó a su personal estilo: "Mediterráneo", por sus influencias innegables de España e Italia; "Barroco", para mostrar su rechazo al minimal insípido y mostrar su apoyo a la forma y al color, y "Digital" porque es partidario de la integración de la tecnología a procesos artesanales, "tomar lo mejor de la mano y lo mejor de la máquina", confiesa Hayón.
Más información en Homme 37.
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