Su personalidad fresca y enérgica es sinónimo de elegancia y temperamento
Eau Mega. El nombre es una paradoja. Cada elemento compuesto por esta maravillosa palabra recibe un nuevo significado. En el mundo de Viktor and Rolf, las combinaciones aparentemente imposibles de palabras crean una nueva realidad. En el sector de la belleza, la frescura del Eau se asocia tradicionalmente a la naturaleza y a la simplicidad. En nuestro mundo, Eau Mega se transforma en lo que su nombre promete: un Eau desmesurado, rebosante de glamour y modernidad. Con Eau Mega todo es posible. Reinventa la realidad, transforma lo que tenemos y lo convierte en una experiencia desmesurada. Esta poción glamourosa celebra la vida mega-magnificando sus tesoros. A través de una reinvención de los códigos de perfumería, Victor and Rolf se ha adentrado en un mundo surrealista para crear una fascinante Mega realidad. Es así como ha surgido una increíble historia sobre un perfume. Han creado una fragancia Mega Glam, chic y sofisticada. ¡Un perfume desmesurado! La celebración de un nuevo icono de la feminidad. El nacimiento de una visión extraordinaria de la existencia.
Este gran floral verde fresco y ultraelaborado es un elogio a la materia, selecta y cincelada hasta en los más mínimos detalles. Su escritura es visionaria, estimulante, altamente seductora. Capta la tentación gracias a un exultante juego de luces y sombras, la sobrecogedora dualidad de dos polos contrastados. De esta tensión nace la adicción. Su personalidad fresca y enérgica se caracteriza por las notas verdes -hoja de violeta, gran albahaca verde y jugosa y crujiente pera-, un manojo de pétalos muy femeninos ?peonía y jazmín sambac-, una elegante piel de limón primofiori de Italia y un soplo acuático inédito. Su naturaleza sensual y refinada se expresa gracias a su estela ultra amaderada y distinguida. Compagina el empuje y el nerviosismo del cedro y del cashemere con la redondez embriagadora y cálida del sándalo cremoso y de los almizcles blancos. Elegancia y temperamento, una composición ´Nunca Olida´orquestada por Olivier Polge.
Un frasco desconcertante, homenaje a la feminidad, reinventa un gesto grácil y seductor. La idea es futurista, la realización visionaria, su nombre: Megamizer. Nueve piezas en el molde de este cilindro de vidrio depurado, culminado con una joya de alta tecnicidad en metal dorado. El objeto ultra sofisticado alienta el deseo. Suscita una codicia sin moderación.
Disponible a partir de octubre de 2009
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